Por Eduardo Wassi, CEO de Dinatech.
Imaginá que tu empresa tiene un sistema que procesa pedidos en tiempo real. Si ese sistema se cae, la operación para. La pregunta es: ¿sabés cuándo se va a caer antes de que se caiga? ¿O te enterás cuando el cliente ya te llamó por teléfono para quejarse? Esto es exactamente lo que resuelve la observabilidad: pasar de reaccionar a problemas a anticiparlos.
¿Qué es la observabilidad?
La observabilidad es la capacidad de entender, en tiempo real, qué está pasando dentro de tus sistemas tecnológicos. No es simplemente monitorear que ‘funciona o no funciona’: es tener datos suficientes para entender por qué algo está fallando —o está a punto de fallar— antes de que impacte a tus clientes o tu operación.
Un sistema observable puede responder preguntas como: ¿por qué tarda más de lo normal en procesar un pedido? ¿En qué parte del proceso se produce el cuello de botella? ¿Qué cambió en las últimas horas que explica esta anomalía?
¿Por qué importa en empresas argentinas?
El tiempo de inactividad de un sistema tiene costo directo. Para una empresa de comercio electrónico, una hora caída puede significar miles de pesos en ventas perdidas. Para una empresa de servicios, puede significar incumplimiento de compromisos con clientes.
El costo promedio de una hora de inactividad en sistemas empresariales es el mismo tipo de costo invisible que aparece cuando una empresa no automatiza sus procesos críticos: lo desarrollamos en detalle en nuestro artículo sobre automatización aplicada a procesos empresariales.
“La observabilidad es la herramienta estratégica que nos permite actuar con total proactividad, asegurando la estabilidad operativa y protegiendo los ingresos del negocio”. Eduardo Wassi, CEO de Dinatech.
¿Cómo funciona en la práctica?
Una plataforma de observabilidad recopila tres tipos de datos de tus sistemas:
- Métricas: números que miden el comportamiento en tiempo real (tiempo de respuesta, uso de memoria, volumen de transacciones por minuto).
- Registros (logs): el historial detallado de todo lo que pasó en el sistema, como una bitácora de vuelo.
- Trazas: el recorrido completo de una operación a través de todos los sistemas involucrados, para ver exactamente en qué punto algo tardó más de lo esperado.
Con esos datos, los equipos de tecnología pueden detectar problemas en segundos —no horas— y predecir problemas antes de que ocurran.
¿Qué empresas necesitan observabilidad?
- Empresas que tienen sistemas que procesan operaciones en tiempo real.
- Empresas que ofrecen servicios digitales a clientes.
- Empresas con múltiples sistemas interconectados.
- Empresas que no pueden permitirse tiempos de inactividad sin consecuencias comerciales.
En términos más concretos: si una caída de sistema te genera pérdidas o problemas con clientes en menos de 30 minutos, la observabilidad no es opcional. La misma lógica se aplica a la cadena de abastecimiento: el costo de no anticipar problemas también es directo en el sector retail, como exploramos en este análisis sobre logística inteligente publicado en Trendline Technology.
La diferencia entre monitoreo y observabilidad
El monitoreo tradicional te dice que algo está fallando. La observabilidad te dice por qué está fallando y te avisa antes de que falle del todo. Es la diferencia entre un semáforo en rojo y un GPS que te avisa que hay un problema adelante y te propone una ruta alternativa.
¿Querés saber más?
En Dinatech implementamos plataformas de observabilidad para empresas argentinas. Si querés pasar de enterarte de los problemas cuando ya pasaron a anticiparlos cuando todavía son evitables, contactanos para una evaluación de tu infraestructura actual.
Sobre el autor
Eduardo Wassi
CEO de Dinatech
Eduardo Wassi lidera Dinatech, empresa de servicios IT especializada en inteligencia artificial, ciberseguridad, automatización y cloud computing para el mercado corporativo argentino. Con más de 15 años de trayectoria en el sector tecnológico, se dedica a acompañar a organizaciones en su proceso de transformación digital con soluciones adaptadas a la realidad operativa de cada negocio.
